El anuncio de la próxima llegada de gran cantidad de vacunas desde los Estados Unidos y de que otras partidas contratadas también arribarán en el transcurso de este mes hace pensar que está llegando el momento en que el Paraguay deje de lado su retraso y vacune a la mayor cantidad de personas. Nuestra nación encabeza el triste número de los países de la región cuya población tiene la menor tasa de vacunados y no debe perder más tiempo para inmunizar a su gente.
Esto que ocurre después de 16 meses de haber aparecido la maldita pandemia y luego de tantas dilaciones en la vacunación de la mayor parte de la población debe servir para recuperar el tiempo desperdiciado con una buena campaña.
La partida de 1.000.000 de dosis de Pfizer donadas por los Estados Unidos llegará mañana viernes 9, según los anuncios oficiales. A partir de la segunda quincena se prevé el arribo de varios lotes de más inoculantes. Primero, una partida de alrededor de 100.000 dosis de los 1.000.000 de vacunas de la misma marca que habían sido adquiridas de ese país, y luego otro cargamento de 250.000 dosis de Sputnik V, al que le seguirá otra partida de cierto volumen de Covaxin, según anunció el ministro de Salud, Julio Borba. El funcionario viajará el sábado venidero a esa nación del norte con el propósito de adquirir las vacunas de Johnson producidas en ese país y que se aplican en una sola dosis.
Con la provisión de estas nuevas partidas de antígenos durante este mes existe el propósito de llegar a alrededor de 1.000.000 de vacunados en los próximos días, cosa que podría producirse toda vez que lleguen las medicinas y el personal de Salud sea capaz de realizar la tarea. Por de pronto, el entusiasmo provocado por la ola de vacunación de los últimos días hace pensar que la tarea de proteger a gran parte de la ciudadanía no solo es posible, sino que está relativamente cercana.
Los últimos datos indican que la inmunización puede alcanzar cifras importantes en los próximos días. Hasta ayer miércoles 7 de julio a la mañana, la cantidad de vacunados con una dosis ascendía a 862.803 individuos y los completamente vacunados rondaban las 150.000 personas, cifra que aumentará hoy y mañana cuando se aplique la segunda dosis, como está programado. Si la vacunación prosigue al ritmo de alrededor de 50.000 dosis por día, el sábado 10 el total de inmunizados con la primera dosis podría llegar a 1.000.000 de personas. La habilitación del autódromo ex Aratirí, este fin de semana como centro vacunatorio, ayudará a incrementar la posibilidad de aplicar mayor cantidad de inmunizantes.
El reto que se tiene ahora es desplegar todo el personal sanitario para posibilitar la inmunización de la gente en el plazo más breve posible.
De acuerdo con el transcurrir de los acontecimientos, todo parece indicar que el país dispondrá de la cantidad de antígenos que necesita para la cobertura de los sectores más necesitados. Aunque esté lejos todavía de abarcar a la mayor parte de la población.
Si se llegara a vacunar a 1.000.000 de personas con la primera dosis y 140.000 con ambas, recién estaríamos cubriendo con la primera al 13,5% del total de la población y casi el 2% con ambas, cifras largamente superadas por otros países que están en la tarea de inmunizar a su gente.
La Argentina actualmente tiene el 40% de su gente vacunada con la primera dosis y el 9,8% con ambas. Brasil ya inmunizó al 37,4% con la aplicación inicial y al 13,3% con la segunda. En tanto que el 23,7% de los que habitan Bolivia recibió la primera vacuna y el 6,29% se vacunó con la segunda. Como puede verse, Paraguay es el más rezagado entre los países vecinos, lo que revela que la gestión no ha sido buena.
Llegó la hora de dejar de ser el último en la tabla de posiciones y de ocupar los primeros lugares en la defensa de la salud y la vida. Es el desafío del momento actual que se debe asumir para apostar por nuestra gente.