″Duele decirlo, pero hay que decirlo”
- Por Pablo Alfredo Herken Krauer
- Analista de la economía
- Email: pabloherken@yahoo.com
A la velocidad anualizada del 4,7 % marchó nuestra economía a abril pasado, aunque por debajo de la rapidez de principios de año (5,4 %). En abril repuntó la actividad económica con un salto del 7,8 % con respecto a igual mes de 2023. En el primer cuatrimestre 2024, el avance fue del 4,8 % (6,3 % el año pasado), con base en informaciones preliminares del Indicador Mensual de la Actividad Económica del Paraguay (Imaep), del Banco Central del Paraguay (BCP). La velocidad anualizada fue del 2,3 % en abril de 2023 por el efecto arrastre de la caída económica en el 2021. Se indica que en el crecimiento interanual incidieron los desempeños favorables de los servicios, las manufacturas, la construcción, la ganadería y la agricultura. Sin embargo, el resultado interanual negativo de la generación de energía eléctrica atenuó el dinamismo favorable de la actividad económica. La construcción mostró un importante aumento interanual explicado por el incremento en la ejecución de las obras tanto privadas como públicas.
En su reciente informe “Perspectivas Económicas Mundiales” (junio) el Banco Mundial (BM) revisó a la baja en 0,5 puntos porcentuales la estimación de crecimiento económico para América Latina y el Caribe (ALC) ubicándola en solo 1,8 % (2,2 % en 2023), para repuntar luego hasta el 2,7 % en 2025, conforme las tasas de interés se normalicen y baje la inflación. El enfoque de la institución es moderadamente optimista. Según las proyecciones, los precios de los productos básicos respaldarán las exportaciones de la región, aunque el tenue crecimiento de China podría limitar la demanda de los principales productos básicos. Estas previsiones están expuestas a varios riesgos, principalmente a la baja. Entre ellos figuran la posibilidad de que las condiciones financieras mundiales se vuelvan más restrictivas, los elevados niveles de deuda local y la desaceleración del crecimiento de China, que afectará las exportaciones de la región. Los fenómenos meteorológicos extremos relacionados con el cambio climático también representan un riesgo.
Por el contrario, una actividad económica más sólida en Estados Unidos podría tener un impacto positivo en América Central y el Caribe. En conclusión, nos dice el Banco Mundial (BM), si bien la región de América Latina y el Caribe enfrentará dificultades económicas en 2024, se espera que muestre una recuperación gradual en 2025, apoyada por el descenso de la inflación y una política monetaria acomodaticia. El desempeño económico de la región dependerá de una combinación de factores internos e internacionales, y los precios de los productos básicos y la demanda mundial desempeñarán un papel moderado en este panorama. Los datos actualizados revelan que la región sudamericana crecería este año 1,3 % (1,6 %/3,7 %/7,3 % en tres años anteriores), Brasil 2 %, México 2,3 % y Argentina -3,5 % (esperándose una recuperación del 5 % y del 4,5 % para 2025-2026). Para nuestro país se mantiene el escenario de crecimiento económico del 3,8 % (2024) y del 3,6 % para los dos años siguientes 2025-26.
¿Y qué nos dice la calificadora de riesgo país Fitch Ratings en su nota del 10 de junio pasado?: los datos fiscales para 2024 indican que los planes de consolidación de Paraguay van por buen camino, aunque el déficit del sistema de pensiones del sector público del país será un desafío para la reducción del déficit en los próximos años. Los ingresos adicionales de la central hidroeléctrica de Itaipú financiarán inversiones sociales y podrían ayudar a compensar la inversión pública presupuestada más baja, pero son en gran medida neutrales para la consolidación fiscal. El déficit fiscal móvil de 12 meses de Paraguay se redujo al 3,4 % del PIB en abril de 2024, desde el 4,1 % de diciembre de 2023.
Los ingresos aumentaron un 17 % interanual, liderados por la fuerte recaudación de impuestos que aumentó un 24 %. Los gastos corrientes aumentaron un 9 %, siendo el pago de los intereses el que más aumentó (27 %). Pero el gasto de capital cayó un 46 % interanual hasta el 2,3 % del PIB a 12 meses, desde el 2,6 % de finales de 2023. Los últimos datos están en línea con nuestras expectativas. Pronosticamos una reducción sustancial del déficit de la administración central en línea con el objetivo del 2,6 % del PIB para 2024 y del 1,9 % para 2025. Esto se basa en nuestras expectativas de un menor gasto de capital, un sólido crecimiento del PIB y la liquidación de los atrasos del año pasado (estimados en el 1,1% del PIB).
Cuando afirmamos HYPERLINK “https://www.fitchratings.com/research/sovereigns/fitch-affirms-paraguay-at-bb-outlook-stable-01-11-2023″ \n _blankla calificación de ‘BB+’/Estable de Paraguay en noviembre de 2023, destacamos que la capacidad del Gobierno para delinear e implementar una estrategia realista de consolidación fiscal será clave para restaurar la credibilidad de la política fiscal y evitar presiones a la baja sobre la calificación soberana. El gobierno del presidente Santiago Peña, que asumió el cargo en agosto del año pasado, flexibilizó la meta de déficit del gobierno central para 2023 a 4,1 % para saldar atrasos, y pospuso dos años hasta 2026 la convergencia al límite de 1,5 % del PIB de la Ley de Responsabilidad Fiscal. Esto supone una consolidación de 1,5 puntos porcentuales del PIB, neta de los pagos puntuales atrasados del año pasado. El Informe de Finanzas Públicas de noviembre de 2023 muestra que una gran parte de esto proviene de la reducción del gasto de capital, al 1,4 % en 2026 desde el 2,6 % del PIB en 2023. Sin embargo, las autoridades también esperan lograr la consolidación mediante la mejora de la eficiencia del gasto y la administración tributaria, así como el impulso del crecimiento económico.
Paraguay llegó en mayo a un acuerdo con Brasil (Itaipú). El Gobierno ha estimado que los ingresos adicionales derivados de la renegociación ascienden a unos 320 millones de dólares al año, la mayor parte de los cuales se espera que se destinen a aumentar el gasto social y las inversiones fuera del presupuesto del Gobierno central. Los ingresos adicionales solo pueden ser temporales para el acuerdo de tres años, ya que se espera un acuerdo permanente sobre la tarifa bajo el Anexo C del Tratado de Itaipú para diciembre de 2024. Esperamos que esto sea neutral para la consolidación fiscal, pero los ingresos adicionales financiarán la inversión necesaria en salud, seguridad, transporte público e infraestructura, como se describió en el discurso de Peña al anunciar el acuerdo tarifario. El logro de las metas fiscales del Gobierno también requeriría nuevas medidas para compensar la erosión (de alrededor del 0,1 % del PIB al año) en el sistema de pensiones del sector público (Caja Fiscal). El Gobierno espera que las reservas se agoten en unos tres años, cuando se requeriría apoyo fiscal adicional.
El cumplimiento de las metas fiscales debería estabilizar la deuda/PIB en alrededor del 35 por ciento, en ausencia de un crecimiento inesperado o de shocks cambiarios. Se ha producido una mejora gradual en la composición monetaria de la deuda emitida para financiar déficits más elevados. El Gobierno aumentó la emisión en el mercado local en 2023, y Paraguay emitió su primer bono global denominado en moneda local en febrero de 2024, equivalente a USD 500 millones. Esto contribuyó a que la participación de la deuda pública en moneda local aumentara hasta el 13 %, desde el 9,8 % de finales de 2023, aunque sigue estando muy por debajo de sus homólogos de la categoría ‘BB’”. Fitch tiene razón: sin ajuste fiscal (cuentas ordenadas y equilibradas del Gobierno) perdemos credibilidad a los ojos del mundo y nuestro grado de inversión tendría más presión a la baja que al alza. Ajuste, palabra que no gusta a los populistas. La media verdad es peor que la mentira. La verdad, si es verdad, es verdad. Was gesagt werden muss, muss gesagt werden. Duele decirlo, pero hay que decirlo. DDPHQDPH1885