Doctor Mime: Dentro de la vida cotidiana, hay actividades que exigen mayor atención que otras, ya que de ellas dependen no solo nuestra vida, sino la de los que amamos o de quienes somos responsables. Una de ellas es conducir vehículos, una actividad que es aprendida por el cerebro hasta hacerse automática… ¿o cuántas veces no hemos ido un lunes a la oficina en “piloto automático” pensando en lo que nos espera en la semana o escuchando las noticias en la radio?
La mitad de los accidentes de tránsito, según la OMS, se producen por algún tipo de distracción, ya sea relacionado a condiciones climáticas, falta de atención al tráfico o, simplemente, falta de concentración al manejar. Paradójicamente, se ha encontrado que en carreteras mejor iluminadas, se producían mayor cantidad de accidentes porque la gente, al ver mejor la carretera, imprimía mayor velocidad y perdía la concentración con más facilidad por los detalles más visibles por las luces. A esta nefasta estadística, también contribuye un detalle sumamente paradójico: en ensayos con simuladores de tráfico, se ha encontrado que las personas manejan más rápido cuanto menor visibilidad tienen, ya que el cerebro humano presenta una disociación entre la velocidad y el contraste manifiesto por la visión, de manera que al disminuir el contraste observado, se percibe menos la velocidad que uno lleva; de esta manera, quien conduce en una carretera neblinosa, percibe la velocidad menor de lo que realmente es.
Otra capacidad limitada que tiene el cerebro humano es la de procesar una cierta cantidad de señales por unidad de tiempo. Sabemos y leímos en este apartado, que la atención no es divisible, por tanto debe enfocarse a una sola cosa por vez. Por ello, muchas veces los interminables senderos de señales que jalonan los bordes de nuestras rutas son imposibles de comprender en su totalidad, sumándole a ello que se debe mantener la concentración en el volante, y que uno se desplaza a alta velocidad en dichas rutas. Lamentablemente, de eso parece no saber la gente que hace vialidad en nuestro país.
Estudios de los cerebros de personas dentro de un resonador magnético funcional, y sometidos a simuladores de conducción del tipo de videojuegos, mostraron, aunque parezca contradictorio, que el cerebro del copiloto es más activo que el del mismo piloto. En el cerebro de los conductores se activaron las zonas correspondientes a la percepción y el pensamiento espacial, las de la planificación de movimientos y ejecución de los mismos. Sin embargo, el cerebro del acompañante está muchísimo más activo. Esto puedo explicarlo perfectamente cuando mi esposa va conduciendo y yo voy como acompañante (cuando lea este párrafo solicitaré exilio en alguno de los domicilios de mis lectores), pero en realidad es un mecanismo que la evolución se preocupó en afinar muy bien, y que se explica sencillamente de la siguiente manera: cuando existen alertas como por ejemplo una persecución, sobrevive quien solo tiene su cerebro ocupado en huir, y no distraído en otro tipo de preocupaciones.
(…y también explico que mi esposa maneja bastante bien… aunque mi cerebro se estresa cuando yo no tengo el control…)
Al comentarles yo lo expuesto en el párrafo anterior, es entonces inevitable que los más perspicaces entre los lectores se pregunten: ¿”por qué entonces, si mi capacidad atencional y mi nivel de uso cerebral son menores cuando conduzco, se prohíbe el uso de los teléfonos celulares (en modo manos libres por supuesto) aduciendo la supuesta razón de la sobrecarga cognitiva, es decir, la distracción?” Esto se explica recordando que el uso del teléfono no es el equivalente a ir oyendo música o charlando con el copiloto, ya que en situaciones de estrés, el cerebro deja de “oír” la radio y se anula la conversación con el acompañante, mientras que quien habla con nosotros por teléfono no conoce el nivel de atención y de tensión que estamos nosotros viviendo al volante, además de no cortar la conversación por desconocer nuestra realidad en ese momento. Además, las “manos libres” producen más accidentes que el teléfono en la mano, ya que el que tiene una mano ocupada sosteniendo el teléfono es consciente de que solo tiene una mano libre para conducir, por ende, disminuirá la velocidad de manera instintiva, no así el que tiene las manos libres.
Apasionante, ¿verdad? Conducir también es una cuestión DE LA CABEZA. Nos vemos en una semana.
Proyecto de ley sobre licencias profesionales obtuvo dictamen favorable
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La Comisión de Obras, Servicios Públicos y Comunicaciones de la Cámara de Diputados dictaminó este lunes a favor del proyecto de ley que pretende adecuar la Ley Nº 5016/14 de Tránsito y Seguridad Vial a la realidad actual del transporte de pasajeros mediante vehículos livianos, particularmente, aquellos operados por conductores de taxis, remises y plataformas digitales.
El proyecto plantea precisar el alcance de las categorías de licencias profesionales y ajustar las edades mínimas para su obtención, estableciendo expresamente que el transporte de pasajeros en vehículos livianos pueda realizarse con licencia profesional categoría “B”.
Con ello, se busca otorgar seguridad jurídica, evitar interpretaciones extensivas de la normativa vigente y proteger la fuente de ingreso de trabajadores que utilizan estas plataformas como medio legítimo de sustento, fundamentaron los legisladores.
Por otro lado, la comisión analizó, conjuntamente, con autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), el proyecto de ley “Que establece el régimen especial de peajes en redes viales nacionales y departamentales de la República del Paraguay”, impulsado por el diputado Benjamín Cantero.
El proyectista precisó que los representantes del MOPC aclararon algunas dudas y se comprometieron a enviar sugerencias con respecto a esta iniciativa, que busca establecer un marco normativo específico que rija para el cobro de peajes en el país.
Este 8 de abril, La Gala Dorada transforma el lujo en solidaridad. Arte, moda y esperanza se fusionan para acompañar a niños con cáncer y sus familias, recordándonos que la vida y la resiliencia se celebran colectivamente.
El próximo 8 de abril, el Hotel Crowne Plaza Asunción será sede de La Gala Dorada, un encuentro cultural y solidario organizado por la Cámara Paraguaya de Diseño e Innovación y la Organización Paraguaya de Empresarias mujeres en conjunto con la Fundación Nuestros Niños, institución que acompaña a niños con cáncer y leucemia y a sus familias.
La gala reunirá al sector empresarial, artístico y social del país en una experiencia que integra panel institucional, la puesta en escena testimonial “Los pájaros cantan”, interpretada por Rebeca Rivero, escrita por J.B. Barboza y dirigida por José Mora, además de un desfile de 13 diseñadores nacionales y una subasta de piezas creadas especialmente para la ocasión, inspiradas en el eje conceptual Esperanza, Luz, Vida, Resiliencia.
La elección de la fecha del evento se vincula simbólicamente con el Día Mundial de la Salud, que se conmemora el 7 de abril, y con el Tiempo de Pascua de Resurrección, una celebración que para la tradición cristiana representa un momento de reflexión y de alegría profunda por el triunfo de la vida sobre la muerte.
En este contexto, La Gala Dorada propone entender la palabra “gala” en un sentido más profundo, no como una expresión superficial asociada únicamente al lujo o a la vestimenta sino como una celebración de la vida, la solidaridad y la comunidad de apoyo que se forma alrededor de quienes atraviesan momentos difíciles
A través del arte, el diseño y el encuentro entre distintos sectores de la sociedad, la gala se convierte en un gesto simbólico de acompañamiento a los niños y familias que enfrentan el cáncer infantil, recordando que la esperanza también se construye colectivamente.
Quienes deseen colaborar podrán hacerlo a través de la compra de entradas para asistir al evento, la participación en la subasta silenciosa, la adquisición de Los Pañuelos de la Vida o la donación directa mediante los canales oficiales de la Fundación.
Todo lo recaudado será destinado íntegramente a fortalecer los programas de acompañamiento que la Fundación Nuestros Niños brinda para cubrir ámbitos muchas veces desatendidos en la vida de los niños con cáncer y sus familias, buscando mejorar la calidad de vida durante el proceso de tratamiento.
Licencias de conducir vencen el 31 de marzo e instan a renovarlas para Semana Santa
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El martes 31 de marzo vencen las licencias de conducción en los municipios del departamento Central, algunos conductores deben pagar por la revalidación; y otros, renovarlas. Las autoridades instan a los usuarios a realizar este trámite antes de la Semana Santa para evitar multas que pueden ser prevenibles.
Según Carlos Cáceres, director de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) de Lambaré, en la mayoría de los municipios se tiene como fecha de vencimiento de los registros de conducir este 31 de marzo. Los conductores aún tienen cuatro días para poder realizar esta gestión para seguir circulando con plena tranquilidad por todo un año.
“Invitamos a que se pongan al día para evitar inconvenientes, para que puedan viajar con todas la tranquilidad del mundo y evitar esa incomodidad que pasa cuando no realiza este pago”, expresó Cáceres, en entrevista con el programa “Arriba Hoy” de canal Gen y Universo 970/Nación Media.
Afirmó que la revalidación puede generar multas dentro del municipio, pero que la licencia esté vencida acarrea otro tipo de sanciones e impide a los conductores continuar con sus viajes. “Ahora no tenemos aún tanta gente. Tenemos facilidad de pago tanto en efectivo o por transferencia y también está en autopago”, apuntó.
Este año en todos los municipios se implementará el sistema de código QR, esto significa que al renovarlas el documento al dorso tendrá un código que proporcionará todos los datos del usuario y posibles infracciones.
“Las licencias que no cuenten con esta novedad podrán seguir circulando normalmente, siempre que tengan los sellos al día”, aclaró Cáceres.
Huyeron de la guerra en Ucrania y encontraron en Paraguay su espacio
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“Paraguay superó todas nuestras expectativas: los miedos no se confirmaron y las esperanzas se cumplieron”, dice el artista Axander “Suricoma” Babich, mostrando la alegría de saber confirmada la intuición que tuvieron con su compañera, Anastasia Alforova, de que este rincón sudamericano al que arribaron en 2024, sería un sitio de bienestar. Sus dibujos y grabados sorprenden en redes sociales, muestras y galerías por la precisión de su técnica, por la aprehensión del espacio paraguayo con un afecto especial.
Hoy, todavía lidiando con las dificultades del español y aventurándose al guaraní, Alexander “Suricoma” Babich ya disfruta de “la tradición del tereré” y cuenta que antes de venir “leía que la mayoría de la gente siempre lleva un termo y guampa consigo, pero no lo creía hasta verlo”.
En sus redes sociales posteó su ranking de temas paraguayos: “Sí, realmente me gusta la música y el gusto musical de los paraguayos. Como complemento, por supuesto, está la cocina y la parrilla con la mejor carne del mundo y la tradición de que casi todas las casas están equipadas para el asado. Me encantan la chipa y el mbeyú”, reseña.
Con su esposa hacen un equipo artístico que va teniendo alta repercusión en medios digitales, muestras y galerías locales. “En esto me ayuda mi esposa Anastasia que es videógrafa y una verdadera estratega de marketing, porque este se ha convertido en una parte importante del trabajo del artista. Ella crea contenido para Instagram, promueve mi trabajo y ayuda a construir un diálogo con el espectador. Trabajamos como un equipo: yo creo mundos y ella hace que se vuelvan visibles y comprensibles”, destaca.
Alexander Babich posa con una de sus obras
“HUYAMOS DE LA GUERRA”
Pero todo tuvo un proceso de gestación: “La noche antes de nuestra boda, mi futura esposa y yo nos despertamos por un ataque con lanzagranadas, uno de los primeros actos de sabotaje militar, en 2014. Hoy en Járkov eso ya es algo cotidiano: bombardeos de artillería, el zumbido de drones y la oscuridad total por la noche. Pero en ese momento, fue un verdadero shock”, cuenta de aquellos tiempos de los inicios de las hostilidades en su Ucrania natal.
“Nos dimos cuenta de que no somos árboles, porque la evolución nos dio la capacidad de movernos y decidimos construir nuestra vida juntos lejos de la guerra”, explica.
“Después de nuestra primera emigración espontánea a Polonia, nos tomamos muy en serio la elección del siguiente país: establecimos criterios, ‘señales de alerta’ y pusimos la libertad como lo más importante. Entendimos que solo la libertad da verdadera seguridad a las personas y que solo un país libre puede ofrecer condiciones para ser feliz”, sigue narrando de ese momento tan especial.
Lo curioso del caso, la conclusión: “Según nuestro propio ranking, el país más libre del mundo resultó ser Paraguay y hacia aquí vinimos”.
También tuvo otras señales: “Incluso cuando vivía en Polonia, las estadísticas de Spotify mostraron que mi gusto musical coincidía más con la ciudad de Asunción. Ese fue también un aliciente para elegir el país. La gente mala no escucha buena música, y lo que más me gusta son las personas que escuchan y la interpretan”, destaca.
Pero la historia no termina ahí, “por aquel entonces, tenía sueños todas las noches sobre un país fantástico y caluroso. Parte del paisaje inusual eran unos majestuosos tótems que al despertarme dibujé. Incluso diseñé un juego de ajedrez inspirado en ellos. Hoy me parece que esos sueños eran sobre Paraguay. Y esos tótems los representé en mi obra ASU-2316”, cuenta.
Una nave espacial sobre el Palacio de López
TEMAS FAVORITOS
Apasionado del dibujo, lo cotidiano y lo fantástico conviven en su obra. “Me gusta crear mundos, en cualquier forma: diseño industrial, escultura, cómics y ahora gráfica. Para mí lo más importante es el mundo en sí, no la forma en que se presenta”, define.
“Actualmente trabajo simultáneamente en tres series: ‘Vedutas del Paraguay’, ‘Rohayhu Paraguay’ y ‘Paraguay Futurista’. En esencia, es un solo mundo, solo que varían el tiempo y el enfoque: lo cotidiano y lo futurista”, agrega.
“De niño me inspiraba Julio Verne: al estudiarlo, entendí que las ideas de las obras artísticas tarde o temprano se hacen realidad, de una forma u otra. Cuanto más popular es una obra, más gente sueña con ella y empieza a pensar en cómo llevarla a la realidad”, apunta.
Políptico “Libertad a lo coreano”
En “Vedutas…” registra haciendo gala de ductilidad en el “vedutismo”, género pictórico italiano del Settecento (siglo XVIII) donde el artista representa al detalle un paisaje urbano, edificios, etc.
Suricoma comenta sobre su versión de la Iglesia de la Candelaria de Areguá: “A veces, como autor, me gusta experimentar e introducir un poco más de estilización, como en esta obra. Los árboles aquí son más arquitectónicos lo que los hace lucir un poco más mágicos, algo que, en mi opinión, encaja muy bien con este paisaje… Estoy muy agradecido con mis amigos paraguayos que me llevaron y me mostraron este lugar: nos sentamos allí, tomamos tereré y observamos cómo los últimos rayos del sol caían sobre el lago Ypacaraí. Por cierto, mis amigos se esconden en la gráfica detrás de los árboles”, concluye bromeando.
En la serie “Rohayhu…” hay pequeños grabados numerados que comercializa a 100 mil guaraníes. “Cada ilustración está hecha con cuidado, numerada, firmada y lista para encontrar su lugar en tu hogar. Se puede pagar por transferencia, y coordinamos entrega o retiro en Asunción”, dice recordando su número telefónico (0987) 202-065. La misma tiene homenajes a las chiperas, al verano, los copetines, la danza de la botella, el campo y la guarania, aunque promete abordar nuevas temáticas.
Suricoma y sus grabados
En la mirada “Futurista…” se pueden apreciar “algunos elementos que me aparecieron en sueños hace mucho tiempo, cuando ni siquiera pensaba en mudarme a Paraguay. Otros se me ocurrieron después de emigrar. Creo que los trenes volverán a circular en Asunción muy pronto, mucho antes del año 2316. Y creo que en Paraguay siempre habrá lugar para los pastizales del ganado, incluso si toda la tierra estuviera completamente urbanizada”, comenta.
LA ANARKIOGRAFÍA
Suricoma desarrolló un concepto particular: la Anarkiografía. Así la define: “es más una filosofía que una técnica. Se suele creer que cuanto más compleja es la técnica, más valor tiene la obra. Pero yo pienso que si la idea es mala, es mala, y las decenas de horas dedicadas a preparar una plancha para un grabado a media tinta (mezzotinta) no mejorarán la obra”.
“Rohayhu verano paraguayo”
Explica entonces que “la idea principal es la libertad frente a la autoridad de la técnica. Puedes hacer lo que quieras, como quieras y con lo que quieras. Es arte porque tú lo consideras así, y eso es suficiente. Anarkiografía: tu arte, tus reglas, tu libertad con uso libre para todos. Para expresar mi posición, inventé el término. La palabra es hermosa por sí misma, y proviene de Anarkio (anarquía en esperanto) y de grafia (del griego graphía “escritura”, “dibujo”, “modo de representación”).
Alexander, de 41 años, estudió y fue profesor en Academia Estatal de Diseño y Artes de Járkov. Fundada en 1921, es una de las más destacadas de su región en diseño gráfico; diseño industrial y ambiental; multimedia; diseño de ropa y calzado, bellas artes, escultura, pintura, arquitectura, restauración y peritaje artístico, animación, fotografía, comunicación visual y estudios culturales.
Detalle de un edifico asunceno
Desde esa formación nos cuenta que a los artistas digitales “les resulta más difícil entrar en un museo, mientras que al mencionar la técnica de grabado de “punta seca” muchos entran en éxtasis. Pero la verdad es que todas estas técnicas fueron originalmente formas de simplificar y abaratar la producción, hasta que artistas concretos las elevaron a arte, como Andy Warhol con la serigrafía”, historia.
MIRAR Y SER MIRADO
Insiste entonces en que “en el mundo contemporáneo, el arte no es solo creación, sino también la capacidad de ser visto. El marketing”.
Desarrolla la idea comentando que “antes a un artista le bastaba con tener un solo mecenas, por ejemplo Leonardo da Vinci trabajó en la corte de Ludovico Sforza y de Francisco I; Velázquez fue pintor de corte de Felipe IV, y Jan Vermeer pintaba para su coleccionista Pieter van Ruijven”, recuerda.
Las series en las que encuentra trabajando el artista actualmente
“Más tarde ese papel lo asumieron los museos, las galerías y los galeristas. Así, Picasso trabajó con el marchante Kahnweiler; Jackson Pollock con Peggy Guggenheim, y las obras de Marcel Duchamp son prácticamente impensables fuera del contexto galerístico. Sin embargo, hoy estamos viviendo una nueva etapa: el artista puede comunicarse directamente con el mundo a través de las redes sociales. Y poco a poco esto deja de ser solo una posibilidad para convertirse en una necesidad, incluso en una obligación”, concluye.
Alexander y su esposa Anastasia Alforova
Un “marcante” casual
Cuenta Alexander que su primera experiencia en el internet fue en un sitio de citas: “Fue allí donde por primera vez conocí el concepto de los apodos (nicknames). ¿Cómo inventar algo único? Mi apellido, Babich, es muy común en Ucrania, y hay muchísimos, miles, con mi mismo nombre y apellido, entonces simplemente cerré los ojos y golpeé el teclado. El resultado me sorprendió: Suricoma”, cuenta.
“¿Qué probabilidad había de que, usando ese método de tecleo, cada vocal estuviera seguida de una consonante? En fin, muchos no me creen, pero fue así que salió y desde entonces he usado este nick en otros sitios, y más tarde se convirtió en mi pseudónimo artístico”, relata.
Ya con el aprendizaje del español, “mi seudónimo cobró nuevos colores. Asociativamente, para mí Suricoma ahora es un sueño de un país del sur, una fantasía, una ensoñación con un país fantástico del sur a través de su creatividad”, arriesga.
Un llamado a la paz
“Lo que más extraño es mi trabajo como profesor en la Academia en Járkov, para mí era valioso e importante”, cuenta Alexander Suricoma Babich con nostalgia y algún dolor.
Resulta que “muchos de mis profesores, que luego se convirtieron en colegas, fallecieron durante los 12 años de guerra. Doce años es mucho tiempo. Se trata principalmente de consecuencias indirectas de la guerra: no murieron por disparos ni explosiones, sino, por ejemplo, por un infarto mientras corrían a un refugio antiaéreo. La mayoría no eran jóvenes, aunque entre ellos había también algunos de mi edad (41 años). Más de la mitad de mis docentes falleció en ese período. Extraño la comunicación con ellos. Podríamos haber seguido en contacto al menos otros veinte años…”, lamenta.
A la hora de analizar cómo llegar a la paz reflexiona: “Hay un viejo anime ‘Un viento llamado amnesia’ (A Wind Named Amnesia/1990). En él, el viento borra toda la memoria de la humanidad, y la trama gira en torno a una pregunta filosófica: ¿merece la humanidad sus recuerdos perdidos o debería desaparecer para siempre?”. Entiende que “la mayoría de los políticos europeos no quieren la paz, y mucho menos el líder del país agresor (Vladimir Putin). Quieren un 1984 al estilo Orwell. Y, lamentablemente, se están acercando a su objetivo con gran éxito. No creo en la estupidez de los políticos ni en la debilidad de los países aliados. Los aliados tienen todos los medios para detener la guerra. Lo más fácil hubiera sido hacerlo en 2014, más difícil en 2022, y ahora aún es más difícil, pero todavía posible. Así que a los políticos simplemente les falta fuerza de voluntad y deseo”, desarrolla.
“Por eso solo nos queda soñar con que un viento de amnesia se lleve la memoria de todos los líderes y altos funcionarios. Que por un instante olviden ambiciones, lemas y juegos de poder, los pseudointereses nacionales, y finalmente vean cómo es el mundo real, sin sus máscaras habituales y sin reglas ilusorias. Entonces, quizá quede claro qué es lo que la humanidad realmente merece o no”, imagina.