• Por Eduardo “Pipó” Dios
  • Columnista

Días pasados escuchábamos pasmados cómo la caradura senadora por “su” propio partido familiar, el nefasto PDP, la Gata Flora, con su eterna cara desencajada y con su desagradable tono de voz, chocante hasta para decir buen día, se quejaba de la falta de institucionalidad de la Cámara de Senadores, donde desde el 2018, en su sórdido pacto con el oficialismo abdista, los, hoy restos, del efrainismo y el Frente Guasu, hace y deshace, gobierna y desgobierna, mientras trata, a veces con éxito, otras no, de destruir la poca y frágil institucionalidad de la República. Nuestra Cristina K de cabotaje, más por sus delirios, violencia e inmoralidad, que por su arrastre popular, es la primera responsable de que dicha institución a la que pertenece y donde reina de la mano de un grupo de inescrupulosos iguales o peores que ella, esté funcionando de manera ilegal desde julio del 2018, donde su socio, Fernando Lugo, hizo jurar dos senadores truchos, en contra de sentencias de la Corte y del propio Tribunal Superior de Justicia Electoral, en quienes, literalmente, se cagaron los 23 señores feudales, dueños de la República para poner a dos impostores.

Con ese quórum de facto se dedican a ejercer una especie de dictadura, que se sirve de los otros dos poderes del Estado cuando y como le place.

Se han abrogado el derecho de sacar a patadas a los senadores que les molestan, de hacer jurar a quien se les canta, con interpretaciones antojadizas, y al que se les ose oponer lo barran. A los amigotes agarrados con las manos en la masa, en cambio, se los protege, blinda y se amenaza a la Fiscalía y al Poder Judicial para que no “joda”.

Así estamos, en manos de una gavilla que gobierna con sus propias reglas, sin Constitución, o interpretándola a su gusto y paladar, constituyéndose en sala constitucional de la Corte si se les canta y promulgando leyes de origen viciado de nulidad.

La dictadura parlamentaria está instalada, ya solo resta esperar que se termine de sacar la máscara y se deshaga de los que le estorbamos, sean periodistas, políticos, empresarios, productores o el que se interponga en sus planes hegemónicos. La dictadura parlamentaria está instalada, sálvese el que pueda.

Etiquetas: #Dictadura#PDP

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