Tras la amenaza de Giuzzio a fiscales, la audiencia oral se desarrollará bajo extrema seguridad.
El juicio oral y público para el exministro del Interior Arnaldo Giuzzio, acusado por cohecho pasivo agravado por recibir favores del presunto narcotraficante Marcus Vinicius Espíndola, continuará este lunes desde las 7:00 con la presentación de pruebas documentales y testigos.
Tras la amenaza comunicada por la fiscala Verónica Valdez al tribunal de sentencia que preside la magistrada Adriana Planás, la audiencia oral se desarrollará bajo extrema seguridad. Se dispondrá de varios agentes policiales en la sala de juicios y en el pasillo a los efectos de evitar cualquier agresión física por parte del acusado hacia los representantes del Ministerio Público.
El fuerte dispositivo de seguridad dentro y fuera de la sala de juicios orales ya se pudo observar en la sesión anterior. Esta situación solo se dispone cuando los acusados son considerados peligrosos y tienen vínculos con el crimen organizado, como es el caso de integrantes de las facciones criminales del Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho.
ANTECEDENTES DE LA AMENAZA
Días atrás, la fiscala Valdez fue custodiada por varios uniformados desde su ingreso a la sede judicial. Esto se realizó para evitar que Giuzzio cumpla su supuesta promesa de amenaza o, en su defecto, prevenir cualquier tipo de roces o agresión que pueda sufrir por parte del exfuncionario de Estado, quien es juzgado por su relacionamiento con el narco brasileño Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, actualmente detenido en Brasil.
En la ocasión anterior, la agente puso en conocimiento del Tribunal de Sentencia –integrado por los magistrados Adriana Planás, Yolanda Morel y Matías Garcete– la situación de amedrentamiento protagonizada por Giuzzio al término de la audiencia previa. Según alegó, el acusado “se dirigió hacia nosotros levantando la voz con una actitud desafiante y desmedida, como se puede apreciar a través de filmaciones de medios de comunicación que registraron la situación”. Además, agregó: “Atendiendo que ya se presentaron situaciones similares, solicitamos al tribunal que las audiencias se desarrollen en el marco del respeto y que no se repitan”.
Las cámaras del canal GEN/Nación Media captaron el momento en el que el exministro del Interior y de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) increpó a ambos agentes del Ministerio Público apuntando con el dedo. “Vamos a hablar después”, mencionó de manera prepotente tras ser vinculado a Marcus Vinicius por su exviceministro de Seguridad Interna, Pablo Ríos, y otros testigos clave que se desempeñaron como funcionarios de la empresa Ombú SA, propiedad del capo narco.
El presunto amedrentamiento de Giuzzio surgió luego de que el fiscal Arce le solicitara concentrarse en su defensa como recurso para apaciguar el atropello y garantizar el respeto al debido proceso. “Abran, chamígo, una causa, tengan huevos. Yo estoy superconcentrado en mi defensa, ustedes son los que tienen que concentrarse después”, replicó el acusado al reclamar imputaciones contra otras personas ajenas a su causa.
POSTURA DEL TRIBUNAL DE SENTENCIA
“Este tribunal ha tomado conocimiento y se le ha informado con relación a esta situación que ocurrió fuera de la sala de juicio. En este sentido, hemos tomado como medida mantener la seguridad tanto dentro como fuera de la sala, y ya están previstas todas las acciones para que en adelante contemos con la debida protección. Le recuerdo a todas las partes que debemos comportarnos, mantener el respeto mutuo y no se permitirá ninguna falta de respeto ni actitudes de violencia”, afirmó la jueza Adriana Planás.

