El juicio oral y público contra el exministro del Interior, Arnaldo Giuzzio Benítez, procesado por presunto cohecho pasivo agravado, ingresó en una fase decisiva con la incorporación de pruebas documentales. Durante las últimas jornadas, las partes examinaron expedientes centrados en la logística institucional y en supuestas vinculaciones con el presunto narcotraficante brasileño Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua.

Entre los elementos exhibidos destaca la denominada “Evidencia n.º 8”, un compendio documental que detalla solicitudes de mantenimiento, garantías de blindaje y memorandos oficiales del Ministerio del Interior. Los documentos revelan gestiones para exceptuar del ploteado institucional a vehículos utilizados en “zonas rojas o sensibles”, así como el uso de rodados para escoltar a delegaciones diplomáticas internacionales.

Asimismo, el tribunal incorporó la “Evidencia n.º 7”, que reúne notas manuscritas y recortes referentes a candidaturas políticas, viajes y empresarios. Esta vertiente busca determinar si existió una red de favores o beneficios irregulares otorgados a favor de firmas vinculadas al crimen organizado durante la gestión del exfuncionario.

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En audiencias previas, la declaración del vendedor comercial Adolfo D’Ecclesiis aportó datos sobre la operatividad de la empresa Ombú SA. El testigo detalló cómo se coordinó una prueba balística en la sede de la FOPE en diciembre de 2021, oportunidad en la que Espíndola Marqués de Padua presentó insumos de blindaje ante las autoridades estatales.

D’Ecclesiis ratificó ante los jueces que las tratativas técnicas y comerciales con el Ministerio del Interior eran lideradas directamente por Marcus Vinicius. Según la acusación del Ministerio Público, Giuzzio habría aceptado alquileres y reparaciones de vehículos a cambio de favorecer a las empresas del presunto narco en futuras licitaciones de seguridad. Por su parte, la estrategia del acusado busca demostrar que no existió una contraprestación ni un pacto ilegal.

Concluida la lectura del bloque documental, el tribunal de sentencia dispuso un receso e informó que notificará a las partes sobre la nómina de los próximos comparecientes. La reanudación fue fijada para el martes 22 a las 8:00 de la mañana, jornada en la que se prevé una sesión extendida. Para la siguiente etapa, la secretaría del tribunal confirmará la disponibilidad de las personas citadas a fin de agilizar el desarrollo de la causa. Se espera que la comparecencia de nuevos testigos clave comience a definir el tramo final de este proceso judicial.

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