Juan Manuel Acosta Ramírez, Elías Paniagua Velilla, Mauricio Irrazabal Ruiz Diaz y José Rafael Estigarribia son adolescentes paraguayos de entre 16 y 17 años. Desde Asunción desarrollaron un modelo de inteligencia artificial (IA) y lo entrenaron en una computadora equipada con una tarjeta gráfica convencional. Pero su apuesta va más allá de adaptar tecnologías existentes: diseñaron desde cero la arquitectura de su propio modelo de lenguaje.

Paraguay comienza a escribir una nueva página en el desarrollo de inteligencia artificial con un proyecto que tiene un ingrediente poco habitual: sus creadores todavía están en el colegio.

Juan Manuel, Elías, Mauricio y José son estudiantes del Colegio Santa Clara y desarrollaron YvyrAI, un modelo de lenguaje entrenado desde cero y construido sobre una arquitectura diseñada por ellos mismos. El proyecto nació en Asunción, sin el respaldo de un gran laboratorio de investigación ni de una empresa tecnológica, y fue desarrollado utilizando recursos informáticos al alcance de cualquier usuario avanzado.

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Juan está encargado de la parte técnica; Elías de la visión y estrategia; Mauricio es responsable de marca y coautor del trabajo académico; y José el encargado en seguridad. Su apuesta no es competir hoy con los gigantes de la inteligencia artificial. De hecho, ellos mismos hacen una aclaración poco frecuente en un campo dominado por anuncios grandilocuentes: no sostienen que YvyrAI sea más capaz que los grandes modelos regionales o internacionales. Lo que reivindican es otra cosa: haber construido una arquitectura propia.

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Los creadores de YvurAI son estudiantes del Colegio Santa Clara. Foto: Gentileza

Una IA que busca “deliberar” antes de responder

La arquitectura desarrollada por los jóvenes se denomina DeliberationBlock y constituye el núcleo de YvyrAI.

La idea detrás del sistema es permitir que el modelo dedique mayor capacidad de procesamiento a problemas complejos sin que necesariamente tenga que aumentar su tamaño. En términos simples, busca que la inteligencia artificial pueda revisar y profundizar su propio razonamiento antes de entregar una respuesta.

Ese diseño fue construido por los propios estudiantes, junto con el tokenizador, el sistema de preparación de datos y el código utilizado para el entrenamiento. El modelo actualmente tiene 105 millones de parámetros y fue entrenado en una tarjeta gráfica convencional, de las que habitualmente se utilizan para videojuegos, instalada en una vivienda de Asunción.

“Casi todos los modelos que se presentan como nacionales o regionales parten de una arquitectura que ya existe y la adaptan. Eso es legítimo y funciona bien, pero es otra cosa”, explican los jóvenes a La Nación/Nación Media.

¿Es realmente el primero?

Una de las afirmaciones más llamativas del proyecto es que YvyrAI sería, hasta donde pudieron verificar sus creadores, el primer modelo de lenguaje desarrollado en Paraguay sobre una arquitectura propia y uno de los primeros de Latinoamérica e Hispanoamérica con estas características.

Para intentar comprobarlo, el equipo revisó unos 25.700 modelos publicados en Hugging Face, uno de los principales repositorios de modelos de inteligencia artificial de código abierto.

Según su búsqueda, no encontraron modelos latinoamericanos o hispanoamericanos que combinaran entrenamiento desde cero con una arquitectura propia no derivada de sistemas como Llama, Mistral, Gemma o Qwen.

Sin embargo, los propios desarrolladores ponen un límite a su conclusión: demostrar que algo no existe es particularmente difícil. Un modelo privado, no publicado o que no esté correctamente identificado podría no aparecer en la búsqueda.

Por eso, prefieren hablar de una conclusión acotada: hasta donde pudieron verificar, YvyrAI sería el primer modelo de lenguaje entrenado desde cero en Paraguay y el primero de Latinoamérica e Hispanoamérica que identificaron construido sobre una arquitectura propia.

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Desde Asunción desarrollaron un modelo de inteligencia artificial y lo entrenaron en una computadora equipada con una tarjeta gráfica convencional. Foto: Gentileza

El modelo todavía está lejos de su versión final

YvyrAI no pretende presentarse todavía como un asistente capaz de competir con las herramientas de uso masivo. Su versión actual es un modelo base, diseñado para continuar desarrollándose. Puede generar textos en español, pero todavía presenta limitaciones importantes: puede inventar información, tiene dificultades con textos extensos y posee un conocimiento limitado sobre Paraguay.

Los jóvenes atribuyen parte de esas limitaciones a una cuestión concreta: el modelo recibió menos de la mitad de la cantidad de texto que necesitaría para entrenarse adecuadamente para su tamaño.

El siguiente paso será fundamental para comprobar si la arquitectura que diseñaron realmente aporta una ventaja. El equipo planea entrenar un modelo convencional del mismo tamaño utilizando exactamente los mismos textos y comparar ambos resultados.

Solo después de esa prueba podrán determinar si su arquitectura ofrece una mejora real o si simplemente constituye una alternativa diferente.

Llegar a los 1.000 millones de parámetros

La meta de largo plazo es mucho más ambiciosa: desarrollar un modelo de 1.000 millones de parámetros. El código y el diseño ya están preparados, pero el modelo todavía no fue entrenado.

El principal obstáculo es el acceso al cómputo. Para completar el entrenamiento necesitarían disponer durante varias semanas de una tarjeta gráfica de última generación funcionando de manera continua, o contratar capacidad equivalente en la nube.

Para una empresa tecnológica puede representar una inversión relativamente manejable. Para cuatro estudiantes que trabajan por cuenta propia, constituye hoy el principal cuello de botella.

Calculan que, contando la preparación de datos y las pruebas necesarias, podrían necesitar alrededor de dos meses de trabajo computacional. Actualmente buscan un inversor ángel que les permita dar ese siguiente paso.

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Juan, Elías y Mauricio, jóvenes talentosos paraguayos. Foto: Gentileza

“No hace falta esperar a que llegue nada”

El proyecto también plantea una discusión que trasciende a YvyrAI. Para sus creadores, Paraguay corre el riesgo de convertirse únicamente en consumidor de inteligencia artificial mientras otros países desarrollan la propiedad intelectual detrás de esas tecnologías.

La ecuación, sostienen, tiene varias capas: energía, infraestructura informática, arquitectura de modelos y aplicaciones. Paraguay tiene condiciones especialmente favorables en las primeras, pero todavía tiene mucho camino por recorrer en las capas de mayor valor agregado.

Existe el riesgo de terminar vendiendo electricidad barata y comprando de vuelta la inteligencia que se hizo con ella”, advierten a LN.

El problema, desde su perspectiva, no se resuelve únicamente construyendo infraestructura. También requiere formar personas capaces de desarrollar esa tecnología y generar oportunidades para que puedan hacerlo dentro del país.

Por eso plantean tres desafíos: incorporar talento paraguayo a la infraestructura tecnológica que se está instalando, invertir en formación y crear condiciones para que quienes se capaciten encuentren oportunidades laborales en el país.

Pero hay una conclusión todavía más sencilla detrás de su experiencia. Paraguay no necesita esperar a que llegue el futuro para comenzar a desarrollar inteligencia artificial.

Cuatro estudiantes ya comenzaron a intentarlo desde una casa de Asunción, con una computadora, conocimiento y una pregunta que puede resultar mucho más importante que el tamaño de su proyecto: ¿por qué no hacerlo desde Paraguay?

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