El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) llevó a cabo un encuentro territorial en la Costanera Norte de Asunción el pasado 25 de octubre, encabezado por la ministra Claudia Centurión, para presentar a las familias locales el plan de reasentamiento e indemnización del Distrito Eco Inclusivo. La titular de la cartera enfatizó el alcance humano del proyecto al señalar: “Detrás de este proyecto hay familias, historias y sueños que queremos acompañar; no se trata solo de construir viviendas, sino de toda una infraestructura urbana para que Asunción sea una ciudad más linda y segura, sin miedo a las inundaciones”.
Las autoridades confirmaron la apertura oficial de la Licitación Pública Internacional (LPI) n.º 55/2026 por un monto estimado de G. 163.640.977.148, con el financiamiento del Banco Mundial y cuya recepción de ofertas está fijada para el próximo 11 de noviembre de 2026. Esta iniciativa forma parte del Proyecto de Resiliencia Urbana de la Franja Costera de Asunción, impulsado de forma articulada por el MOPC, el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH) y la Municipalidad de Asunción, estimando intervenciones integrales sobre el territorio durante el periodo 2026-2030.
La primera fase de las obras beneficiará de forma directa a familias en situación de vulnerabilidad del sector de la Chacarita, proyectando soluciones habitacionales para unas 700 familias, de las cuales 300 hogares están incluidos en este primer llamado. El nuevo asentamiento no solo contempla estructuras edilicias, sino que estará provisto de servicios básicos completados, calles seguras, amplios espacios verdes y áreas exclusivas destinadas para actividades comerciales y de integración comunitaria.
Soluciones sin inundaciones
Las medidas sociales del programa contemplan tres modalidades diferenciadas de asistencia ajustadas a cada caso: el acceso directo a departamentos o dúplex en el nuevo barrio, la compra asistida de inmuebles en otros puntos o una indemnización económica, según el nivel de elegibilidad. Para las pobladoras del sector, el proyecto pone fin a décadas de zozobra, tal como expresó la vecina Francisca Bogarín, con 44 años de residencia en el lugar: “Nosotros tenemos miedo que vuelva a venir el agua; por eso nos gusta este nuevo barrio, es un sueño muy anhelado”.
Comerciantes y trabajadoras locales ven en esta intervención una oportunidad real de reactivación económica y estabilidad laboral lejos de las crecidas del río Paraguay. Es el caso de Felipa Gómez, modista de la zona de la Costanera, quien compartió durante el encuentro territorial su entusiasmo por acceder a una nueva vivienda que le permita ampliar su clientela profesional y evitar las recurrentes pérdidas materiales provocadas por los temporales e inundaciones periódicas en la ribera capitalina.

