Brasilia. AFP.- En declaraciones al portal informativo G1 del grupo Globo, el vocero de la cancillería, Tovar Nunes, evitó la polémica y destacó los acuerdos históricos que regulan el uso de la energía producida por ambos países.
Este miércoles, el presidente Federico Franco dijo que Paraguay cambió de posición y "no va a ceder más su energía" a Brasil y Argentina, país con el que también opera de forma conjunta la hidroeléctrica de Yacyretá.
"Prácticamente se está regalando la energía", afirmó el mandatario, y agregó que en adelante quiere emplear la energía que no consume de Itaipú en el fomento de la industria local.
Itaipú es la segunda mayor hidroeléctrica del mundo en potencia instalada después de la Tres Gargantas, en China, y fue responsable el año pasado del 77% de la demanda de energía paraguaya y 17% de la brasileña.
Brasil retiró a su embajador de Asunción y aprobó la suspensión temporal de Paraguay del Mercosur, a raíz de la destitución del presidente Fernando Lugo por el Congreso el 22 de junio. En su lugar Franco, entonces vicepresidente, asumió el poder.
Nunes recordó que Brasil nunca ha dejado de trabajar de la mano con Paraguay en la operación de Itaipú.
"Es una relación histórica, muy fluida, muy buena. Hay un gran entendimiento, por eso vamos a continuar con ese espíritu de acuerdo", sostuvo el portavoz, según G1.
El tratado bilateral, que data de 1973, impide a Paraguay vender la energía que no utiliza de Itaipú a un país diferente de Brasil.
El acuerdo otorga a cada país el 50% de la energía producida, y obliga a Paraguay a vender su excedente a Brasil. Por ese concepto, Brasil compró el año pasado 267 millones de dólares en energía, según cifras oficiales.