Víctor Ríos. Archivo.
"Que me persigan a mí en todo caso", dijo Víctor Ríos, quien señaló que su único pecado fue haber pensado diferente durante los acontecimientos políticos que derivaron en la destitución de Fernando Lugo y la asunción en el cargo de presidente por parte Federcio Franco.
Ríos indicó que funcionarios públicos que simpatizaban con su figura fueron despedidos sin motivo aparente más que su afinidad con el diputado.
"Esta situación puede ser fatal para el partido liberal, por más que se trate de uns 10 % del partido el que sea perseguido", dijo Ríos.
"Yo les dije que voy a hacer lo que me pida el partido, les dije a las autoridades del partido, pero ahora empezamos a ver gente perseguida", finalizó el parlamentario.
A mí me pueden pasar la factura, pero no a la gente que está identificada conmigo"